miércoles, 11 de abril de 2012

TRATAMIENTO ARGUMENTAL DEL DOCUMENTAL "SILO, LA LEYENDA"

Fuente: Rolling Stone Nº 161 / Agosto 2011
Autor Pablo Corso

“Mi enseñanza no es para los triunfadores sino para aquellos que llevan el fracaso en su corazón”. Silo
El sol iluminaba las escarpadas laderas de la cordillera de los Andes. En el recóndito paraje mendocino de Punta de Vacas, a las tres de la tarde del cuatro de mayo de 1969, más de 300 jóvenes de distintas latitudes asistieron al momento iniciático de sus vidas.
Los militares habían sembrado el camino de ametralladoras. Una figura atlética bajó de la montaña. Detuvo su andar y al mirar al rededor un silencio absoluto dominó la escena, luego habló a la multitud. A sus 31 años, Silo predicó un mensaje que desafiaba su tiempo: La sociedad debía transformarse, empezar de nuevo.

1938 / 1969
Mario Luis Rodríguez Cobos (SILO) nació el 6 de enero de 1938, en Godoy Cruz, provincia de Mendoza. Su padre, Rafael Rodríguez, fue enólogo y presidente de las Bodegas Giol. María Luisa Cobos, su madre, impartía clases de piano.
Cursó sus estudios secundarios con los hermanos Maristas, se formó cercano al deporte y a la contemplación de la naturaleza. Fue campeón cuyano en caballo con arcos.
Su elevado carisma y una temprana habilidad para movilizar personas, lo llevaron a presidir la Acción Católica de la Juventud (ACJ). Durante esos tiempos, recorrió las villas mendocinas junto a su hermano Guillermo y un cura amigo. Intentaban adaptar pasajes del evangelio a la mísera realidad de los pobladores, pero pronto las abandonó cuando pudo comprobar que esto no ayudaba: “En verdad no estaba haciendo nada”.
El pie plano que lo salvó del servicio militar, lo introdujo en el oficio familiar, la fabricación de licor. Cursó Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad del Cuyo. En el aula magna, sus exámenes orales tenían concurrencia. Llegó a dar clases magistrales con un público cuantioso al que sorprendía por cuánto conocía y por cómo lo expresaba. Después de dos años de estudio les dijo a sus profesores: “Gracias, pero ustedes ya no pueden hacer nada”.
A sus 22 años, vendió todos sus libros y salió a recorrer Latinoamérica en motocicleta. Empezó el viaje en Chile, a través del paso de Atacama hasta llegar a Perú, donde debió transitar a pie. La vasta geografía del continente le legó enseñanzas de lenguas, costumbres, movimientos políticos y artísticos de un contagioso despertar, clima de las juventudes de aquellos años.
En Colombia conoció a los Nadaístas, que protestaban contra las instituciones tradicionales bajo el lema: “No dejar una fe intacta ni un ídolo en su sitio”.
De regreso a su natal Mendoza, Silo fundó grupos que se reunían a debatir sobre filosofía y política, se trataba de estudiantes de humanidades que trataban de descifrar el por qué de la deshumanización del mundo.
Desde el inicio había un plan, un proyecto de humanización del mundo dividido en tres etapas: 1962-1974 (Etapa de estudio e individuos); 1974-1986 (Etapa de formación de cuadros); 1986-1998 Etapa de masas o de conjuntos humanos.
Silo contaba con 24 años cuando decidió asistir diez días a la escuela mística Tahagata, en Nápoles, Italia. Durante los rituales iniciáticos recibió el mote de Silo, que conservaría a partir de esos días, inspirado en el capítulo 49 del Génesis. Con los años, declaró que el seudónimo estaba ligado a su aspecto físico, que semejaba un silo agrario, de gran estatura y alargado.

En 1963, bautizó como “Kronos” a todos aquellos jóvenes de pasado marista y sensibilidad humanista, que se reunían a meditar en casas y garajes. El punto de partido era directo: no hay cambio social sin cambio interno. La voz corría en el under, los fracasados con las expectativas que daba el sistema se sumaban.
Muchos jóvenes empezaron reunirse en torno a Silo, preparándose para transformar simultáneamente su vida personal y su medio social. Los primeros trabajos comenzaron en campamentos en zonas inhóspitas, caminatas por la costa bonaerense y ascensos a la montaña.
En 1966 se celebró un primer retiro en el paraje jujeño de El Arenal. En una cabaña de troncos, los doce inéditos iniciados del Siloísmo, ocho hombres y cuatro mujeres, ayunaron y entrenaron. Se mantuvieron unos días en paz, hasta que la policía los confundió con guerrilleros y fueron detenidos durante dos semanas.
Grupos de padres denunciaban la desaparición o el cambio de identidad de sus hijos y la policía puso en marcha una serie sistemática de allanamientos.
Los textos del movimiento ordenaban encontrar nuevos miembros entre los desencantados y convencerlos hasta que no quedara ningún armazón en pie, sólo la profunda necesidad de cambio interior.
Había que tener entre 18 y 30 años, porque “basta que una generación despierte para que haya despertado el universo”.
Entrevista a Silo: “Éramos de izquierda para la derecha y de derecha para la izquierda, para algunos éramos financiados por el Vaticano y al mismo tiempo éramos difamados por el ala conservadora del catolicismo. No se podía comprender que algo nuevo, lejos de los viejos esquemas había nacido y estaba financiado solo por sus integrantes.

1969
En 1969, Sudamérica estaba sembrada de grupos siloístas.
Silo regaló a sus compañeros las acciones de la alcoholera y el 15 de febrero llegó a Punta de Vacas.
Quería meditar sobre el destino de su creación.
En la ladera de una vertiente construyó una ermita de piedras de tres por tres, con techo bajo, una cama, dos cajones y una lámpara de kerosén.
En la soledad de los Andes, Silo escribió “La mirada interna”, el libro que lo definiría como líder espiritual.
Cuando quiso tramitar una autorización para hablar frente a las masas y exteriorizar las cuestiones fundamentales de su pensamiento, lo despacharon rápido. La administración de Onganía prohibía los actos públicos, en especial lo que no entendía. Le sugirieron con sorna: “si quiere, háblele a las piedras”.
En las calles y universidades habían difundido el evento con volantes y pintadas que decían: “Mi enseñanza no es para los triunfadores sino para aquellos que llevan el fracaso en su corazón”.
Eran las tres de la tarde del 4 de Mayo de 1969, cuando 300 jóvenes vivieron el momento iniciático de sus vidas. En el perdido paraje de Punta de Vacas, Mendoza, un valle rodeado por ríos y al pie de la cordillera de los Andes, las multitudes se congregaron.
No les fue fácil llegar. Se trasladaron hasta el pueblo, ubicado a más de 200 kilómetros de Mendoza. Luego caminaron 10km, debieron cruzar dos ríos, uno de ellos mediante un primitivo alambre carril. Los militares habían sembrado el camino de ametralladoras.
Una figura esbelta y atlética bajó de la montaña. Se detuvo, contempló alrededor mientras un silencio sepulcral invadía el ágora abierta.
Habló a la multitud, aunque no fue el comienzo que hubiesen esperado.
(Audio original de la Arenga)
“Si has venido a escuchar un hombre de quien se supone se transmite la sabiduría, has equivocado el camino. La real sabiduría no se transmite por medio de libros ni de arengas; está en el fondo de tu conciencia, como el amor verdadero está en el fondo de tu corazón”.

Además de los devotos de menos de 25 años, había en la multitud lisiados que creían poder curarse milagrosamente, así como periodistas escépticos.
Silo planteó que el deseo de poder y el sufrimiento conducían a la violencia física, económica, religiosa y psicológica.
A sus 31 años, Silo propuso a la sociedad empezar de nuevo.
Tras veinte minutos de discurso, dejó de hablar y cargó con su mochila de vuelta hacia el refugio.
Los nuevos propósitos de Silo se cristalizan en organizar el trabajo de los creyentes de todos los niveles. Lograr que la gente piense, quiera y actúe en la misma dirección. Según él, es muy común querer una cosa, pensar otra y hacer lo contrario de ambas. Por eso lo importante es lograr una igualdad de dirección, una sincronía, entre sentimiento, pensamiento y acción.
Recortes de diarios de la época.
DIARIO CLARIN (6 DE MAYO DE 1969): Un nuevo Mesías.
DIARIO EL MERCURIO (7 DE MAYO DE 1969): ¡Emoción! ¡Suspenso! Silo se digna a aparecer.
3º DE LA HORA (7 DE MAYO DE 1969): El nuevo Cristo se llama igual que el crack de ColoColo.
3º DE LA HORA (10 DE MAYO DE 1969): Silo, ¿agitador o filósofo?
DIARIO MENDOZA (12 DE MAYO DE 1969): Silo, el profeta mendocino.
DIARIO EL MERCURIO (18 DE MAYO DE 1969): Silo negó su carácter divino.
REVISTA ASÍ (OCTUBRE DE 1969): Silo, de profesión Mesías.
REVISTA SIETE DÍAS ILUSTRADOS (1969): Silo, ¿el nuevo Mesías?
1969 -1980
Después de la multitudinaria arenga de Punta de Vacas, los Siloístas fundaron Poder Joven, que promovía: “Un creciente sentimiento de repudio hacia los políticos que quieren usar al pueblo para su beneficio”. Llamaron a no participar del juego, denunciando la injusticia sin apelar a la violencia.
La cédula original se vinculó en La Plata con la Cofradía de la Flor Solar, comunidad de músicos y artistas que se fundó en la década anterior. Entre quienes estuvieron, destacaron Ricardo Cohen (Rocambole), Miguel Cantillo, Javier Martínez, Federico Moura, Billy Bond y Skay Bellinson. Inclusive Sandro llegó a financiar una edición de: “La mirada interna”, para regalarla a sus seguidoras.
El Siloísmo ya contaba con 15 mil miembros.
La organización chilena Brigada Contra el Vicio, detuvo a seis de sus integrantes. “Por incluir a mujeres jóvenes en orgías de sexo y marihuana”.
El diario comunista chileno “El Siglo”, acusó a Silo de generar: “Un movimiento de pervertidos”; que se infiltraba en el país para pervertir a la juventud y alejarla del compromiso con el pueblo.
Los Siloístas denunciaron las razzias masivas que sufrían durante las conferencias de Mar del Plata, de 117 detenidos, y la Cordobesa, de 801.
La lupa de José López Rega se puso sobre y contra ellos.
La policía detuvo a más de 400 personas en una charla de Silo en la Sociedad Filantrópica Suiza de la Capital Argentina. Luego se presentó en la cárcel de Devoto y lo encarcelaron por tres días.
Seis mujeres fueron detenidas en Devoto. Habían caído en una razzia en una casa de Flores, donde se encontraron varios libros del movimiento. En Chile, la Junta de Pinochet, llevó al centro de detención de Piragua a 38 Siloístas.
El 23 de Julio de 1975, Eduardo Lascano y Ricardo Carrera fueron interceptados por dos hombres de la Triple A, cuando salían de una reunión Siloísta en La Plata.
En la esquina de las calles 39 y 7, los hombres bajaron de un automóvil Falcon y los apuntaron. La ráfaga fue letal y los alcanzó por las espaldas, mientras corrían. Tenían 26 años y llevaban 5 en el movimiento.

Tanto en Chile como en la Argentina, la sombra del exilio llevaría a varios miembros a dispersarse por el mundo, a recorrerlo y trasmitir las enseñanzas de Silo en lugares remotos.
Se llegaron a realizar misiones que irradiaron la doctrina humanista tanto en América Latina, Europa y Asia. En España se imprimieron cuatro mil copias del “Manual del Poder Joven”. En Inglaterra se redactó un panfleto basado en el “Libro Rojo”. Se contaba con bases de entrenamiento en Los Ángeles, Seattle y San Diego.
La Universidad de California dictaba clases de “Siloísmo y Revolución Social”.
Las conferencias que impartió Silo en la isla griega de Corfú, mantienen cierta semejanza con lo que cuenta la serie Lost sobre la Iniciativa Dharma.
Barbudos setentistas, aislados enteramente en el paraíso natural de una isla mediterránea, exploraban las fronteras del comportamiento humano. El grupo autofinanciado se quedó durante tres meses, en camadas rotativas de treinta personas.
Al finalizar esos trabajos se desarrollaron y sistematizaron experiencias sin precedentes en ese campo como “la función de la imagen portadora de cargas, la estructuralidad de percepción y representación, la importancia de los sentidos internos, las caracterizaciones y distinciones entre niveles y estados de conciencia, la acción del núcleo de ensueño en la formación de conductas y el inédito aporte sobre el espacio de representación y el tiempo de representación”
El Movimiento salió de su etapa de estudios con una primera organización de cuadros: La Comunidad para el Desarrollo Humano.
Los objetivos de La Comunidad eran impulsar proyectos para la aplicación concreta de una nueva cultura en los diferentes ámbitos de la vida personal y social (en la educación, en la ciencia, en la política, en la salud, en el arte y en la comunicación personal, interpersonal y social). Un modo de acción personal y social basado en la "metodología de la no violencia activa".
En 1978 se celebró la segunda reunión en Corfú. Silo se prepara para expandir su mensaje y llevarlo al resto del mundo. Se organiza la Gira de 1980.

1980 - 1990
El tour de 1981 incluyó fechas en Roma, Berlín, Sri Lanka, Paris, San Francisco y México D.F. (Quisieron llegar a Buenos Aires para el cierre, pero la dictadura se los impidió).
Como en 1969, Silo llegaba al lugar del encuentro, hacía silencio y terminaba hechizando a una audiencia segura de haber encontrado respuestas simples a las preguntas profundas.
El 27 de septiembre, en el Pabellón de los Deportes de Madrid, dijo que la clave era llevar a la vida cotidiana la regla de oro: “tratar a los demás como queremos que nos traten”.
El 1º de noviembre de 1981, un total de diez mil personas lo esperaron en la playa de Chowpatty, de Bombay. Silo deseó: “La generación y la distribución justa de los medios de subsistencia. La medicina, la educación, la formación de intelectuales con sensibilidad social”, y pidió que todos se pusieran de pie para reflexionar sobre sus vidas.
La identificación del público fue inmediata. Los asistentes se abalanzaron en un mar de abrazos y le rogaron que bendijera a sus niños.
Silo fue padre a los 41 años. Alejandro (1979) y Federico (1982) crecieron con el consejo de hacer de sus vidas lo que quisieran y desarrollarse lo más posible.
En 1986, se vendió la finca y la familia abandonó la agricultura. Compraron departamentos y una playa de estacionamientos que hoy administra Ana Luisa. Una economía media alta sin apremios ni lujos.
Entrevista a Alejandro.
“Mi viejo fue un entusiasta, abocado a la construcción de una utopía. Un gran investigador, un autodidacta. Sabía de biología, fisiología, tecnología, electrónica, filosofía, arte. Muy zarpado, muy estudioso y muy místico. Nunca nos contó por qué hacía lo que hacía. Era tan punk que podía enojarse con Gorbachov y mandarlo a la mierda, pero siempre estaba rodeado de gente riéndose, muy cálido y abierto”.
En 1983, Silo creó la estructura más perdurable del movimiento. De abajo para arriba, y en grupos de diez o más personas. Había delegados de grupo y de equipo, coordinadores locales y generales.
El sistema, que se mantuvo por 26 años y, como sucedía en los 60, amigos y familiares temían por la salud mental de los nuevos incorporados.
Una vez en democracia, el movimiento buscó formalizarse con la creación del Partido Humanista, fundado el Día Internacional de la Mujer de 1984.
Silo no se sentía capacitado para ser candidato por el Partido Humanista y se mantuvo como consejero. Proponía una dinámica asamblearia: volver a la base social, acordar entre vecinos, reconstruir lejos de las cúpulas de poder.
Los humanistas políticos invitaban a reuniones de trabajo interno y promovían la unidad en el pensar, el hacer y el sentir.
En 1989, con el Muro de Berlín en escombros, Silo vio la oportunidad para ampliar su partido. Se enamoró de las reformas de la Perestroika y estaba convencido que el desarme unilateral de Gorbachov había evitado la catástrofe nuclear.
Viajó a Moscú para plantear la renovación de la Unión Soviética a través del Partido Humanista. Aunque se rieron de su idea, algo sucedió en el encuentro.

1990 - 2010
En octubre de 1993, la Academia de Ciencias de Moscú lo premió con un doctorado Honoris Causa, por sus aportes en el campo de la Sociología.
Cuatro años después, Gorbachov escribió “Humanismo y nuevo pensamiento”, donde comparaba sus ideas con las de Silo.
Su influjo político también llegó a África. El presidente de Zambia, Kenneth Kaunda, se declaraba humanista aunque no permitía la celebración de elecciones libres. Al poco tiempo de reunirse con Silo, se abrió al juego democrático. Luego mantuvo un fluido contacto con la causa.
A fines de los 90, llegaron buenas noticias desde Chile: Laura Rodríguez se transformó en la primera diputada humanista del mundo.
“Minga al Fondo” fue la consigna que invadió las paredes en la primavera democrática, precursora del discurso kirchnerista de romper con la banca global.
Silo se reivindicaba de izquierda, “si consideramos a la izquierda como aquellos partidos o movimientos de sensibilidad social que luchan por la gente y no por la concentración del poder económico en manos de una minoría”.
Más adelante, declaró su simpatía por Lula, Chávez y Kirchner, “esos que de algún modo están haciendo fuerzas para lograr cierta independencia”.En un foro del movimiento, Evo Morales se definió: “ni de izquierda ni de derecha, sino humanista”.

En 1999, a treinta años de su primera arenga, Silo volvió a presentarse en Punta de Vacas para exclamar con humor y severidad: “Hemos fracasado. Reconozco el triunfo del antihumanismo y el fracaso de nuestros valores”. Reapareció en 2002 para paulatinamente comenzar a desaparecer de la vida pública.
Silo delegó el liderazgo del movimiento en una asamblea mundial y lanzó: “El Mensaje de Silo”, donde reflexiona sobre las grandes preguntas: quién soy, qué quiero, a dónde voy.
En 2005 llegó la materialización definitiva del humanismo. Inspirado en un mandala, Silo proyectó una sala de meditación donde haría conferencias sobre una plataforma giratoria. Un monolito expresaría la unión del cielo y la tierra. Una fuente de cuenco y un centro fálico, la unión del hombre y la mujer.
En mayo de 2005 se inauguró el Parque La Reja, en el partido de Moreno. Siguieron los del Chaco y Manantiales (Chile). Hoy existen treinta parques en cuatro continentes.
Son espacios de retiro y esparcimiento, sede de las muchas ceremonias siloístas: pedidos y agradecimientos, bienvenida y protección de niños, asistencia a los enfermos. Constituyen espacios abiertos al Estudio y Reflexión, para profundizar en nosotros mismos y favorecer la no-discriminación, el afecto y la reciprocidad en el trato a los demás.

En sus últimos años, Silo sabía que le quedaba poco tiempo y se dedicó a bromear sobre la naturaleza trágica de la muerte. La insuficiencia renal que sufría se agravaba, pero se negó a realizarse diálisis y trasplante.
Aunque debilitado por la enfermedad y más delgado, Silo seguía convocando multitudes. En 2007, habló frente a diez mil personas en Punta de Vacas.
“Hemos peregrinado a este paraje desolado buscando la fuerza que alimente nuestra vida, alegría en el hacer y paz mental para progresar en este mundo alterado y violento”.
El tema central fue la reconciliación y la inspiración.
En el 2008 con el impulso de Silo comenzó a proyectarse la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia, un hecho sin precedentes en la historia universal. Arrancó en Nueva Zelanda el 2 de octubre de 2009, y finalizó en Punta de Vacas, Argentina, el 2 de enero de 2010.
Durante 90 días, cientos de caminantes de todas las regiones del mundo, atravesaron desde el verano tórrido y el clima del desierto, hasta el invierno siberiano. El recorrido incluyó más de 60 países y cubrió una distancia de 100.000 km.
La Marcha no fue solo el recorrido del grupo base, desde fines del 2008 en cada país, se organizo un equipo promotor y se desarrollaron innumerables actividades culturales, educativas, sociales, mediáticas, movilizaciones y de esclarecimiento. La intención fue instalar un tema de enorme peligro para la supervivencia humana, un tema ignorado en los medios.
Durante la realización de la Marcha Mundial, Silo dictó una conferencia extraordinaria ante los premios Nobel en Berlín. Poco después, al realizarse el cierre de la Marcha Mundial, hizo su última aparición pública.
La última aparición pública de Silo fue el 2 de enero de 2010, en Punta de Vacas, al realizarse el cierre de la Marcha Mundial.
Comento en ese momento: “Ustedes son los protagonistas y deben seguir marchando”.
En 2009, Silo reorganiza la Escuela y las 4 disciplinas que planteó en 1975.
En la Escuela, los iniciados estudian las diferentes visiones del mundo, y practican las 4 disciplinas, que exploran el mundo interior del ser humano.
Se lanza la primera camada y durante 2010 la segunda y la cuarta, aunque Silo no estará presente físicamente para la realización del ciclo.

EPÍLOGO
Silo falleció el 16 de septiembre de 2010, en su casa, junto a su esposa y su hijo Alejandro. Su hijo menor, Federico, se encontraba en una gira con su grupo Fauna. El círculo íntimo ofició la ceremonia que el mismo Silo había creado, un texto que hablaba de la separación del cuerpo y la conexión con otros tiempos y espacios.
Cincuenta días después, su hijo Federico saltó de su habitación en el piso 14 de un hotel de Belo Horizonte. Tenía 28 años. Las explicaciones de esta decisión fueron: la muerte de su padre, el posible final de la banda Fauna o una crisis amorosa con su novia.
Entrevista a Alejandro: “Fue un crack emocional. Era una persona increíble, un ángel. El pibe más sensible y entregado del mundo.”
(Alejandro, sobre la muerte de Silo): “Cuando estaba su lado y vi cómo se acababa su vida, me puse en ese lugar y me pregunté cómo hubiera hecho yo algo así. Lo agarramos de la mano. Sonrió y cerró los ojos. Fue una experiencia mágica. Ya no le tengo miedo a la muerte”.

La profunda crisis del sistema económico y político, plantea la necesidad de reformular el mundo. Marchas de miles de indignados que sufren la voracidad del modelo, utilizan consignas de Silo.
Un mundo de no violencia, espiritualidad crítica y de transformación fue pensado en décadas pasadas. El movimiento humanista en la actualidad cobra vigor como alternativa a la política tradicional. En diversas partes del mundo se están debatiendo los alcances de la prédica de Silo, su visión alternativa de un mundo que puede transformarse.
Entrevista a Silo, 1991: Y cuando la recesión y la desocupación afecte también a las poblaciones de los países ricos, ya habrá pasado la etapa de liquidación liberal y comenzaran las políticas de control, coacción y emergencia al mejor estilo imperial... ¿quien podrá hablar entonces de economía de libre mercado y que importancia tendrá sostener posturas basadas en el individualismo a ultranza?
Nuestra espiritualidad no es la espiritualidad de la superstición, no es la espiritualidad de la intolerancia, no es la espiritualidad del dogma, no es la espiritualidad de la violencia religiosa; es la espiritualidad que ha despertado de su profundo sueño para nutrir a los seres humanos en sus mejores aspiraciones.

1 comentario:

  1. muy buen artículo sobre Silo,,, felicidades, es emocionante. gracias :-)

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